La poesía

Mueren las manos del poeta
Pintadas de rojo teñidas por la tumba de su creaciòn
Ha dejado sin vida mis labios
Ha marchitadose la rosa que ansiaba su alma
Se llevo al entierro su pasado y mi presente
Al creador que guardaba los deseos ocultos
De mi amor, de aquel que llenaba mis dìas
Mueren los ojos del poeta
Secàndose sus lagrimas en el fulgor de la noche
He dejado que se marche
Y en su entierro, èl desnudo y casi sin vida
Pedìa que sus emociones desaparezcan
Rìo y lloro sin ancias por saber lo que me espera al amanecer
Y acariciar la sensacion de yacer ya sin vida
Mueren los labios del poeta
Y con èl, el silencio que habitaba mi alma
Y con èl los gritos, y con èl las horas
Voy a huir, al prado de los sueños
Deja que mi voz sea el abismo de su caìda
Y que mis palabras resuenen en su pecho antes de verlo partir
Solo siento el roce de la muerte seducida por la oscuridad
Muere el cuerpo del poeta
Me abandona la luz
Abrazarè la eterna luna que conoce mis secretos
Tomare su cuerpo ya sin vida
Y me veras desaparecer como poesìa...

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